miércoles, 31 de agosto de 2011

las olas rompiendo con mis pies... y tu recuerdo, también.


Junio de 2011.

Vacaciones, familia, costa, relax... playa.
Me liberé del mundo, cambié de aires, de situación, desaparecí de mi sitio durante unos días...
Estabais allí, en mi pensamiento... ambos, pero en diferente situación.
Me engañaba a mi misma, no quería creer lo que estaba ocurriendo en mis sentimientos, no quería hacerme a la idea de la intensidad con la cual mis manos necesitaban tocar las suyas...
las de él... las del chico prohibido... me engañé, sí.
Pero nunca más lo volveré a hacer.
Porque las personas nos engañamos aveces para evitar situaciones incómodas, escuchaba la cabeza y dejaba el corazón atrás. Se trata de un error que millones y millones de humanos cometen varias veces en su vida.. y con situaciones realmente importantes, qué estupidez ¿no?


Sin embargo miraba las olas... de noche, la arena, el sonido del mar, la costa... cerraba los ojos, sentía el instante, olía la sal, mojaba mis pies y me imaginaba caminar contigo de la mano, con los pies descalzos y más tarde tumbarnos en la arena, olvidarnos de quienes somos, porque tú eres yo, y yo soy tú, sentirnos, dormir y despertarnos a besos...
Sentía tu corazón palpitando a la vez que el mío.


Y esque aquellos días no era consiente, no comprendía con claridad...lo que mi corazón me pedía con tanta fuerza...
Quería estar allí contigo, y como única compañía: el sonido del mar...

lunes, 29 de agosto de 2011

saber luchar por lo que importa de verdad.




¿Sabes qué? después de tantos días, después de estabilizarse la situación, después de romperte el corazón, creo que la situación va a mejor.
Creí en tí, rectifiqué, tarde... pero lo hice, me las jugué todas a una.. a unas palabras, dejé el orgullo atrás y te abrí de nuevo mi corazón, me confesé ante tí.
¿Y sabes qué? que ahora... me he dado cuento que sincerarse aveces... va bien, que las cosas no tienen porqué tener un final triste si luchas por lo que merece la pena luchar.
Te tengo de nuevo en mi vida, soy feliz... YA.