Ignórale, olvídate de esa carita de niño bueno y malo a la vez, olvídate de sus ojos, de su mirada, olvídate de su pelo, de sus manos, esa sonrisa... olvídate de esas cosas que tiene él que solamente atí te vuelven loca... No le hables, no le vayas detrás, no le regales la oreja, demuéstrale que tú eres la que manda, renuncia a tu corazón porque no quiere llorar más... está cansado...
Pero joder! no... me niego, me niego! eres demasiado, son demasiados años, muchas palabras aunque ningún hecho creyente, muchas muestras de cariño, aunque ninguna de amor...
¿Por qué te engañas? ¿Por que juegas? ¿Porqué me utilizas como has utilizado a todas las demás?
¿Sabes? Por un momento creí que yo sobresalía un poquito entre todas aquellas que han pasado por tu vida... creía que me querías de verdad, creía que querías estar conmigo de verdad, creía que no me engañabas, que en aquel momento eras más sincero que nunca, creía que... creía que estaba soñando y que porfin había llegado lo que estaba esperando desde hacía 5 añazos...
Pero me equivoqué, te equivocaste, fuimos dos equivocados, (como dice la canción) pero yo no sobresalía entre aquellas otras, estaba más abajo todavía, tú no me querías ni un 0,00000000001% de lo que te podía querer yo, tu no querías estar conmigo de verdad, me engañabas, en aquel momento eras más mentiroso que nunca, el sueño se convirtió en pesadilla...
Pero sabes que? que es que estoy harta ya, harta de tu juego, de tus palabras que se lleva el cierzo de tu asquerosa ciudad, harta de tu carita de niño bueno y malo a la vez, harta de tus ojos, de tu mirada, hasta de tus manos y de esa sonrisa que se te pone en la cara que me vuelve loca...
estoy hartísima pero por muy harta y rabiosa que esté, reconozco que estoy cansada de estar harta de tí... que por lo que parece tu siempre vas a ser el ratón y yo el gato, un gato que siempre se morirá de hambre... porque este gato, cariño, está loco de amor por ese adorable ratoncillo, que eres...tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario